Suspiraban lo mismo los dos y hoy son parte de una lluvia
lejos. No te confundas no sirve el rencor, son espasmos
después del adiós. Ponés canciones tristes para sentirte mejor,
tu esencia es más visible. Del mismo dolor, vendrá un nuevo
amanecer. Tal vez colmaban la necesidad, pero hay vacíos
que no pueden llenar. No conocían la profundidad, hasta que
un día no dio para más. Quedabas esperando ecos que no
volverán, flotando entre rechazos del mismo dolor, vendrá
un nuevo amanecer. Separarse de la especie, por algo
superior, no es soberbia es amor. Poder decir adiós, es crecer.