Que lindo que era verlos caminando, un alma sola dividida en dos. La orilla de ese mar los encantaba, quedaba todo quieto alrededor. Hermosa fue la vida que llevaron, la suerte no les quiso dar un sol. Curioso es que su risa iluminaba, hasta el dia que ese mal se la llevo. Se queda con su foto en un rincón, y sueña encontrarla arriba, escucha susurrar un disco viejo, que su clara una vez le regalo. El sigue con su vida recortada, sin clara fue una vida sin color. LA IMAGEN DE SUS RATOS MAS FELICES, hasta ahora sigue siendo su motor.