-¡No sigas más, no podrás engañarme, lo sé muy bien que eres tú!
 -Mira mi rostro y ve si es igual al de aquella que amaste una vez.
 -¡Claro que es el mismo rostro!
 -¿Y estas manos son como aquellas manos?
 -¡Claro son las mismas manos!

 -¿Dime si este beso es cómo aquellos besos?
 -¿No ves que no es el mismo beso?
 -No lo es.
 -¿No ves que éstas no son sus manos?
-No son.
 -¡Podré tu esclava yo ser mas debes saber que yo tu amada no seré!
-Saber que no estarán tus besos que nunca nos abrazaremos.¡Vete, sé libre!
 -¡Adiós!
 ¿Qué sentido tiene la inmortalidad si no estas a mi lado?